Lo que os hará artistas no es la perfección técnica
sostiene que ser artista no depende del virtuosismo manual, sino de la capacidad de producir sentido subordinando la técnica a un pensamiento que mire el mundo, lo interrogue y lo transforme; para ello contrapone téchnē y epistémē, recurre a ejemplos como Caravaggio, Velázquez, Kant, Barthes (studium/punctum) y Tracey Emin, y concluye que tanto quien tiene poca destreza como quien es muy virtuoso debe evitar la autocomplacencia y orientar cada decisión formal a generar una verdadera herida en la mirada del espectador.